Puede que no sea tan famoso como las Pirámides de Giza, pero el Templo de Abu Simbel en Egipto es, sin duda, una de las maravillas más impresionantes y menos conocidas del antiguo Egipto. Imagina retroceder miles de años, rodeado de estatuas colosales de faraones talladas en la roca viva, con una atmósfera que evoca las más épicas aventuras de Indiana Jones. Esta guía completa te llevará de la mano para descubrir cómo visitar este tesoro escondido, sus secretos milenarios y la inolvidable experiencia del espectáculo de luz y sonido.
¿Qué es el Templo de Abu Simbel? Un Viaje al Corazón de la Historia Egipcia
Los Templos de Abu Simbel, construidos en el año 1244 a.C., son un testamento asombroso a la grandeza del faraón Ramsés II y su amada reina Nefertari. Este complejo monumental incluye un gran templo dedicado a Ramsés y uno más pequeño para Nefertari, erigidos para celebrar la victoria del rey en la Batalla de Kadesh (1274 a.C.), una de las mayores batallas de carros de la historia.
Redescubiertos en 1813 tras permanecer siglos sepultados por la arena, su historia moderna es casi tan fascinante como la antigua. En 1968, en una hazaña de ingeniería sin precedentes, los templos fueron completamente desmantelados y reubicados por la UNESCO para salvarlos de las aguas del Lago Nasser. Hoy, se alzan majestuosos en la orilla occidental del lago, ofreciendo una ventana intacta a un pasado glorioso.
Cómo Llegar a Abu Simbel: Tu Ruta a la Aventura Faraónica
Visitar Abu Simbel requiere algo de planificación debido a su ubicación remota, pero cada esfuerzo vale la pena. El complejo se encuentra en un pequeño pueblo del sur de Egipto, cerca de la frontera con Sudán, a solo 15 minutos a pie del centro del pueblo.
Paso 1: Llegar a Asuán
Tu punto de partida principal será Asuán. Puedes volar desde el Aeropuerto Internacional de El Cairo (CAI) al Aeropuerto Internacional de Asuán (ASW) con aerolíneas como EgyptAir o Air Cairo. Los vuelos suelen costar entre 50 y 100 USD por trayecto. Puedes encontrar vuelos a Asuán fácilmente.
Paso 2: De Asuán a Abu Simbel
Desde Asuán, tienes dos opciones principales para llegar a Abu Simbel:
1. Excursiones de un día por carretera: La opción más popular es unirse a una excursión de un día en grupo desde Asuán. El trayecto en autobús o coche privado es de unos 280 kilómetros (175 millas) y dura aproximadamente 3.5 horas por sentido, sumando un total de 7 a 8 horas de conducción. Aunque es un viaje largo, es la forma más económica y conveniente para muchos viajeros. Muchas agencias locales ofrecen este servicio, garantizando una experiencia organizada y segura.
2. Volar a Abu Simbel: Si planeas pasar la noche para disfrutar del espectáculo de luz y sonido, volar es la mejor alternativa. La única ruta aérea al aeropuerto de Abu Simbel (ABS) es desde Asuán (ASW), con un vuelo de 45 minutos operado por EgyptAir, por unos 80 USD (solo ida). Puedes comprar vuelos a Abu Simbel a través de Skyscanner. Si tu interés principal no es el espectáculo nocturno, la excursión por carretera es más recomendable.

Explorando los Templos de Abu Simbel: Consejos Prácticos
Una vez en Abu Simbel, los templos están a un corto paseo de 5-10 minutos desde el estacionamiento, o a 15 minutos si vienes directamente del pueblo. Asegúrate de llevar suficiente agua, especialmente en los meses más cálidos.
¡Atención con los vendedores! A lo largo del camino hacia los templos, encontrarás tiendas de souvenirs. Te recomendamos ignorar a los vendedores si no estás interesado en comprar, ya que pueden ser bastante insistentes. Un simple «no, gracias» y seguir tu camino suele ser suficiente.
Precios de Entradas y Permiso de Fotografía
El precio de la entrada a los Templos de Abu Simbel es de 160 EGP (aproximadamente 9 USD, datos de 2018), lo que te da acceso a ambos templos. Si deseas tomar fotografías dentro de los templos, deberás adquirir un boleto adicional por 300 EGP (unos 18 USD). Te recomendamos considerar si realmente necesitas este permiso; aunque el interior es fascinante, es oscuro y difícil de fotografiar profesionalmente sin equipo adecuado. Si lo compras, tenlo siempre a mano, ya que los guardias te lo pedirán.

Al descender la colina, la vista de los dos templos a unos 100 metros te dejará sin aliento. Si llegas al mediodía, es posible que incluso tengas el lugar casi para ti solo, una experiencia verdaderamente mágica.

El Gran Templo de Ramsés II: Majestuosidad Colosal
El templo principal es, sin duda, la joya de Abu Simbel. Su construcción tomó casi 20 años y está dedicado al rey Ramsés II, cuya imagen se inmortaliza en las cuatro estatuas colosales de 20 metros de altura que custodian la entrada. Una de ellas, sin cabeza, es testigo del paso del tiempo y de antiguos terremotos.

La escala de estas estatuas es simplemente sobrecogedora. Te sentirás diminuto ante la magnitud de estas obras de arte excavadas en la roca hace milenios.

Dentro del Gran Templo
El interior del Gran Templo es una experiencia por sí misma, sin coste adicional. Si compraste el pase de fotografía, podrás capturar la belleza de sus jeroglíficos y esculturas. La primera sala te recibe con una hilera de estatuas de Ramsés II, posiblemente representándolo como una deidad o a Osiris, el dios del inframundo.



Las paredes están cubiertas con intrincadas tallas que narran escenas de la Batalla de Kadesh, incluyendo una impactante imagen de un carro en plena contienda. Para una experiencia completa en Egipto, no olvides explorar otros tesoros como el Templo de Karnak en Luxor, un complejo monumental que te dejará sin aliento.

El Pequeño Templo de Nefertari: Un Homenaje a la Belleza Real
A solo 100 metros del Gran Templo, se encuentra el templo dedicado a la reina Nefertari. Aunque más pequeño, su encanto es indiscutible. La fachada presenta seis estatuas de más de 10 metros de altura, alternando entre el rey y la reina, acompañadas de mini-estatuas de príncipes y princesas. Esta fachada también está adornada con impresionantes jeroglíficos que representan lunas, pájaros, libélulas y escarabajos.



Dentro del Pequeño Templo
El interior del templo de Nefertari, con sus seis pilares cuadrados y paredes cubiertas de deidades egipcias y figuras reales, es igualmente cautivador. La iluminación artificial resalta los detalles de las tallas, permitiendo a quienes tienen el permiso fotográfico capturar su esplendor. Una de las paredes más notables muestra al rey Ramsés II golpeando a un enemigo, mientras la reina observa, un testimonio del poder y la unidad real. Y si te apasiona la historia faraónica, te recomendamos también nuestra guía sobre cómo visitar el Templo de Luxor, otro imprescindible en tu ruta por el Nilo.



El Espectáculo de Luz y Sonido en Abu Simbel: Una Noche Mágica
La principal razón para pasar la noche en Abu Simbel es disfrutar del legendario espectáculo de luz y sonido. Cada noche, los templos cobran vida con proyecciones y narraciones que cuentan su fascinante historia. El espectáculo comienza a las 19:00h y dura unos 45 minutos. El precio suele ser de 150 EGP (aprox. 9 USD), aunque el show solo se realiza si se venden al menos 7 entradas. Si asisten menos personas, es posible que debas pagar un extra para cubrir la diferencia, una práctica común en Egipto.

Aunque puede parecer un gasto adicional, este espectáculo es ampliamente considerado el mejor de Egipto. Ver estas estatuas monumentales iluminadas bajo el cielo estrellado, mientras escuchas las historias de su creación y reubicación, es una experiencia verdaderamente inolvidable y uno de los puntos culminantes de cualquier viaje a Egipto.



Dónde Alojarse en Abu Simbel: Tu Oasis en el Desierto
Si decides pasar la noche para vivir la magia del espectáculo de luz y sonido, las opciones de alojamiento en Abu Simbel son limitadas, pero una destaca por su conveniencia y calidad.
🏨 Hotel Tuyá
⭐ Estratégico
Si decides prolongar tu estancia para disfrutar del mágico espectáculo nocturno, el Hotel Tuyá es tu mejor opción. Con una ubicación privilegiada a pocos minutos a pie de los templos, ofrece comodidad y un buen servicio de WiFi, ideal para relajarse tras un día de exploración.

Mejor Época para Visitar Abu Simbel: Clima y Consejos
Egipto goza de un clima árido, lo que significa calor y sequedad la mayor parte del año. Los meses más frescos, de diciembre a marzo, son los más populares para visitar Abu Simbel, ofreciendo temperaturas más agradables para explorar. Sin embargo, los meses de primavera u otoño también son excelentes opciones. Visitamos en septiembre y, aunque hacía calor, no fue un impedimento para disfrutar de la experiencia. De hecho, Egipto no es tan caluroso como algunos de sus vecinos de Oriente Medio, lo que lo hace accesible durante gran parte del año.

¡Tu Aventura Faraónica te Espera en Abu Simbel!
Abu Simbel es más que un simple conjunto de templos; es una experiencia que te transporta a la grandiosidad del antiguo Egipto. Desde sus imponentes estatuas hasta los intrincados jeroglíficos y el mágico espectáculo nocturno, cada momento es una oportunidad para conectar con la historia. ¡Prepara tu mochila y embárcate en esta inolvidable aventura!
Preguntas Frecuentes
¿Cuánto tiempo se necesita para visitar Abu Simbel?
Para una visita completa, incluyendo ambos templos y el tiempo de desplazamiento, se recomienda dedicar al menos medio día si vas en una excursión desde Asuán. Si planeas ver el espectáculo de luz y sonido y explorar el pueblo, necesitarás pasar una noche.
¿Es seguro viajar a Abu Simbel?
Sí, Abu Simbel es generalmente seguro para los turistas. El gobierno egipcio ha implementado medidas de seguridad en las zonas turísticas. Es aconsejable contratar tours organizados y seguir las recomendaciones locales para un viaje sin contratiempos.
¿Se puede visitar Abu Simbel sin guía?
Sí, es posible visitar los templos por tu cuenta si llegas por tus propios medios (por ejemplo, volando y alojándote en el pueblo). Sin embargo, un guía puede enriquecer enormemente la experiencia al proporcionar contexto histórico y detalles fascinantes sobre los templos y la cultura egipcia.



